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AC DC: su
historia
La historia se remonta
a las antípodas australianas, en la muy escocesa
Glasgow, cuando el matrimonio conformado por el Sr.
y la Sra. Young, quienes ya para ese enero de 1953 contaban
con cinco vástagos en su hogar, vio nacer a su
nuevo hijo: Malcolm, el sexto de la cría.
Nadie jamás se hubiera imaginado que el nuevo
regalo del Cielo sería más tarde el encargado
en tomar iniciativa con respecto a formar una de las
más históricas bandas de rock.
Los Young eran de clase obrera y la llegada del recién
nacido Angus McKinnon Young, aquel 31 de marzo de 1955,
les complicó todavía más la cosa.
Años después, con Angus y Malcolm de 8
y 10 años respectivamente, los Young abandonaron
la ciudad de Strathclyde y se marcharon a Australia
en busca de un futuro más digno. Corría
1963 y la populosa familia echó anclas en Sidney,
al sudeste de Nueva Gales del Sur.
Ciertas influencias extranjeras ya se habían
hecho presentes en las Antípodas, algo que se
establecería aún más con la llegada
de los mismísimos Beatles a Australia en junio
de 1964. Pero los Young ya tenían un pasado de
rock'n'roll, si bien fugaz... en Glasgow. Alex (uno
de los hermanos mayores) tocaba saxo y trombón
y llegó a tener un ignoto paso profesional como
George Alexander. Casi al mismo tiempo, su hermana Margaret
pasaba sus ratos libres escuchando los discos americanos
de Elvis Presley, Little Richard, Buddy Holy y Cuck
Berry que llegaban al país.
No pasaría mucho tiempo sin que los hermanitos
se desvivieran por Berry, especialmente por su magnifica
forma de ejecutar la guitarra y su coqueto "paso
de pato". Hoy día, más de tres décadas
después, Angus lo sigue citando como uno de sus
músicos favoritos. No obstante, fue George Young
quien les incursionó seriamente en los andares
de la música pop: a comienzos de los 60's integraba
los Easybeats, banda de Sydney en la cual oficiaba de
guitarrista junto al cantante "Little" Stevie
Wright, Harry Wandan (o Vanda, también en las
seis cuerdas), el bajista Dick Diamond y el baterista
Gordon "Snowy" Fleet. Tras un saludable contrato
en manos del productor Ted Albert, lograron un gran
éxito al año siguiente con el single "She's
So Fine". La llamada "Easyfever" estaba
en marcha, y en 1966 retornaron a Inglaterra y obtuvieron
un cierto éxito con "Friday On My Mind",
que llegó a los primeros puestos de los charts
británicos.
El grupo se desmembraría poco después
(el éxito fue relativamente pasajero y la dupla
compositiva Vanda/Young volvería a Australia,
donde seguirian trabajando en conjunto). Al mismo tiempo,
su hermano menor Malcolm empezó a tocar la guitarra,
abandonando la acústica y dedicándose
de lleno a la eléctrica, hecho que le permitía
el pequeño Angus apoderarse de los instrumentos
que su hermano dejaba de lado.
En 1971 Malcolm se unió a la Velvet Underground
australiana (absolutamente nada que ver con la banda
americana del mismo nombre comandada por Lou Reed),
pero no lograron trascendencia alguna.
La misma ansiedad por tocar hizo que, con sólo
17 años de edad, Angus formara el grupo Tantrum,
actividad pasional en la que se le veía encantado
tras alejarse de la escuela. Por aquellos días,
una vez que volvía a casa del colegio, Angus
llegaba a los ensayos de su grupo todavía enfundado
en su uniforme escolar.
Su hermana Margaret pronto le sugeriría que los
atuendos colegiales le serían más originales
a la hora de salir a tocar, a modo de atracción.
Pero Angus seguía muriendo por Chuck Berry y
no paraba por un instante de escuchar sus discos, junto
a los de los Who y los Yardbirds. Tras separarse la
Velvet Underground, Malcolm le propuso unirse a su futuro
proyecto de banda en el rol de segundo guitarrista:
alguien capaz de sonar duro, con toques de boogie, pelos
bien largos y botas de taco alto. Corría el año
1973 y los rankings estaban liderados por gente como
Led Zeppelin, Black Sabbath o Deep Purple.
Fue entonces cuando, Malcolm reclutó al experimentado
baterista Colin Burgess, al bajista Larry Van Knedt
y al cantante David Evans. Los primeros ensayos se basaban
en clásicos del blues y el rhythm'n'blues. Desesperado
por encontrarle un nombre a la nueva agrupación,
fue una vez más su hermanita Margaret la encargada
de sugerirle el de AC/DC, sigla que ella misma había
divisado en la parte trasera de su aspiradora, la clásica
abreviatura de "alternating current/direct current"
(corriente alterna/corriente continua). Además
encajaba con la electricidad del grupo...¡Bingo!
El verdadero primer show de la flameante banda tuvo
lugar en Chequers, un salón de fiestas en el
medio de Sidney, en pleno invierno del '73 y con un
repertorio plagado de clásicos del rock'n'roll.
La estabilidad grupal no se mantendría por mucho
más: Burgess y Van Knedt se largaron de la banda
y fueron reemplazados por Ron Carpenter y Rob Bailey.
El primero se alejaría del grupo más tarde
y en su lugar llegaría Russell Coleman, que volveria
a ser sustituido por el baterista Pete Clack. Los trastabilleos
de rigor no se acababan ahí: secretamente, los
hermanitos Young no estaban muy de acuerdo con el vocalista
Evans, quien se empeñaba tozudamente en imitar
a Rod Stewart o Gary Glitter. Así y todo, en
junio de 1974, los dos Young más Evans, Clack
y Bailey se internan en los Albert Studios de Sydney
y registran el single "Can I sit next to you/Rockin'
in the parlour", que se editaría en julio
en Australia y Nueva Zelanda, producido por la dupla
Vanda/Young.
Por aquellos días, el incansable Angus salía
a tocar vestido de cualquier cosa que se le ocurriera:
de gorila, de espadachín, de los personajes de
la TV y hasta de personajes de cómic como el
Zorro o Superman. En plena vorágine del disfraz,
su hermana Margaret no tuvo mejor idea que la de volver
a sugerirle lo del uniforme escolar y, si bien Angus
le huía despavorido a todo lo relacionado a la
escuela, aceptó la interesante propuesta. De
ahí en adelante, las diversas masas a las que
el grupo se enfrentaría tardarían en creer
lo que estaban viendo: un escolar enano, unido de una
guitarra eléctrica y saltando por todas partes,
con 220 voltios de pura electricidad corriendo por sus
venas.
En 1974 los Young se trasladan a la imponente Melbourne
y se apropian del manager Míchael Brownlng, pieza
indiscutible de la maquinaria AC/DC durante los cinco
siguientes años, sobre todo cuando éste
contrata al conductor de camionetas Bon Scott (Ronald
Belford Scott), un escocés que había obtenido
varios títulos como percusionista en la escuela,
antes de abandonarla a los 16 años de edad. No
sin antes trabajar de cartero, Scott se entregaría
por completo a la vida del rock'n'roll. Amaba vestirse
con boas de piel al cuello, hábito que, además
de atraerle asombradas miradas de los transeúntes,
lo llevarla a pasar por varias bandas: primero fueron
los Spectors (donde ofició de cantante y bateria)
y algo después los Valentines, una agrupación
de estilo pop que gustaba de vestirse con ropas bien
a la moda (con las que Scott tapaba sus reos tatuajes)
y con un espectáculo donde no faltaban el papel
confetti y las bombas de humo. Tras grabar algunos singles
poco exitosos para la Clarion Records (entre ellos dos
temas de los Easybeats, recuerden), los Valentines batieron
un record: en 1969, fueron el primer grupo australiano
en ser arrestado por posesión de drogas. No obstante
sobrevivirían y hasta harían algunas grabaciones
para la compañía Phillips. Pero la banda
decidió separarse y Bon se marchó a Sydney,
ciudad en donde se unió a Fraternlty, banda de
rock con toques de jazz y reminiscencias hippies. El
grupo grabó dos álbumes para la RCA, "Líve
Stock" (1971) y "Sweet Peach" (1972),
antes de salir de gira por Inglaterra y Alemania un
año más tarde. Los Fraternity regresaron
a Australia y Bon sufrió un grave accidente de
moto, situación que llevaría a la banda
a disolverse y a su cantante a optar por conducir camionetas
para unos tales AC/DC, los mismos que tiempo más
tarde le propondrían enrolarse como bateria del
grupo. Nada mal para un as del volante y para su amigo
Bruce Howe, a quien Scott trajo consigo para integrarse
al combo en el rol de bajista. Y mucho menos aún
si, apoyado por el descontento general de los australianos
por Evans, el viejo chico de los tatuajes aceptaba la
sugerencia de ocupar nada más y nada menos que
el puesto de cantante. La campana ya había sonado.
Ser vocalista de una banda como los AC/DC no significaba
poca cosa y, tras establecerse el grupo en Melbourne,
Scott comienza a ganarse una fama paralela por sus escandalosas
borracheras y su desesperación por las chicas.
Pero el grupo venía en carrera y, para 1974,
logran superar en popularidad a los Aztecs, los Skyhooks
y Hush, las tres bandas más fuertes de Australia
para ese momento. El repertorio general del quinteto
estaba basado en clásicos de blues, canciones
de Chuck Berry y versiones como la de Jumpin' Jack Flash
de los Stones y las de "Jailhouse Rock o That's
AII Right, Mamatm de Elvis Presley. Durante ese año
la banda llega a la edición de su primer gran-álbum-gran
en Australia, el bien eléctrico "Hlgh Voltage".
Los cambios de integrantes seguirían produciéndose
continuamente, ahora reforzados por el nuevo baterista
Phil Rudd (quien venía de tocar con los Colored
Balls) y el bajista Mark Evans, de quien Bon se había
hecho amigo unos dias antes de su ingreso al grupo.
Con esa formación llegan al lanzamiento de TNT,
el segundo trabajo de la banda, que sólo se editó
en Australia y Nueva Zelandia a finales de 1975 y del
que se vendieron más de 100.000 copias.
Respaldados por un ciero éxito, producen en 1976,
un nuevo trabajo, DIRTY DEEDS DONE DIRT CHEAP que era
un disco 100% AC/DC, donde no faltaba absolutamente
nada. Todos los ingredientes estaban allí.
Semejante receta les permite llegar a Londres en abril
de 1976, invitados por la discográfica Atlantic
van a alojarse en una pobre morada al otro lado del
Hammersmith Bridge, en pleno apogeo de la era punk inglesa
de ese año. Bautizados por la Atlantic como "punks
de las antípodas" (¿?), Angus y sus
secuaces ofrecen un show debut en Gran Bretaña
en el pub Red Cow de Hammersmith, que luego continuaría
a través de algunas presentaciones de escasa
repercusión. Al mismo tiempo...bueno, casi, le
dan la patada inicial a su primer tour inglés,
como teloneros de los Back Street Crawler del ex-Free
Paul Kossof, quien fallece poco antes de iniciarse la
travesía y retrasándose esta por un mes
más. Mientras tanto, la Atlantic lanza al ruedo
el nuevo álbum HIGH VOLTAGE (un refrito de las
ediciones originales australianas de ese mismo y TNT).
No demorarían demasiado en emprender una segunda
gira inglesa, esta vez como banda principal y con entradas
más bien baratas. Tras algunos shows de destacado
nivel (como el del Lyceum Theater londinense), el legendario
Marquee los contrata para tocar allí todos los
lunes por la noche a partir del 26 de julio de ese año.
En agosto participan del festival de Reading junto a
grupos como la banda de Ted Nugent, The End y Black
Oak Arkansas, entre otros, pero los australianos no
quedan satisfechos con su actuación. Menos complacido
todavía se veía el público inglés
en general, el cual estaba en total desacuerdo con que
Angus se bajara las bermudas y mostrara el culo en plena
actuación. Así y todo, los diablejos se
las ingenian para llevar a cabo otra gira durante los
meses de octubre y noviembre y precediendo el lanzamiento
en Inglaterra de DIRTY DEEDS DONE DIRT CHEAP.
De vuelta a casa a principios de 1977, la banda se recluye
en los Albert Studios de Sydney y graban un flamante
LP, tan bueno y empapado de energía como para
que, tiempo después, el mismísimo Pete
Townshend declarase que "Let There Be Rock"
era su disco favorito de hard rock. Con letras como
las de "Whole Lotta Rosie" o "Crabsody
In Blue", la reputación de Bon Scott iba
adquiriendo cada vez más tonos de indecencia
pura, aunque intachable. Nuevamente en Londres, son
invitados a oficiar de grupo telonero en la gira presentación
de Black Sabbath de su último disco (en ese momento,
"Technical Ecstasy"), pero una fuerte rencilla
entre Malcolm y el Sabbath Geezer Butler obliga a los
australianos a abandonar el proyecto en plena aventura.
La gira junto al combo comandado por Ozzy Osbourne también
sería la última participación de
Mark Evans con AC/DC, quien tras algunos problemas con
Angus se largaría del grupo, regresaría
a Australia y circularía por un sinfín
de bandas. En un abrir y cerrar de ojos el hueco dejado
por Evans sería ocupado por un tal Cltff Wllllams,
cierta vez bajista del no tan ignoto grupo Home, el
mismo que supo ser telonero de algunos shows de Led
Zeppelin durante 1971. Sin vueltas, el novato Williams
aceptó el puesto fervientemente y asimismo desconociendo
el futuro proyecto de los AC/DC: una ambiciosa gira
por los Estados Unidos.
El verano boreal vió a estos atrevidos demonios
de las antípodas comenzar a circular por el territorio
estadounidense. Primero fueron los estados sureños
y luego la alocada San Francisco, hasta llegar a la
mismísima Nueva York. Tras el lanzamiento en
octubre de LET THERE BE ROCK, en medio de la gira europea
de presentación del LP, se dieron el inesperado
gusto de colgar el cartelito de "sold-out"
durante el show en el Hammersmith Odeon londinense.
Lo que se dice todo un logro para estos poco pretensiosos
y revoltosos tipejos, comandados por un salvaje tatuado
y un escolar poseído por el rock, contra quienes
cualquier tipo de exorcismo pecaba de inútil.
El personal de los Albert Studios de Sydney no se sorprendió
en lo más mínimo cuando vió volver
a trabajar por enésima vez al grupo en una nueva
labor: la grabación de otro trabajo de estudio.
Tamaña inversión dió como resultado
POWERAGE. AC/DC logró catapultar las ventas de
su disco recién salido de fábrica con
una gira de 28 actuaciones durante abril y mayo por
Gran Bretaña y algo después por los Estados
Unidos, a modo de teloneros de bandas como Rainbow,
Alice Cooper y Aerosmith, entre otros. Resultado: 76
conciertos agotadores a lo largo y ancho de EE.UU.,
montones de anécdotas y una lista de seguidores
que crecía dia tras día, y a pasos agigantados.
La llegada a las tiendas del nuevo LP IF YOU WAN BLOOD...YOU'VE
GOT IT no podía haber sido de otra forma: AC/DC
daban lo mejor de sí en vivo, y el disco era
el fiel retrato de los shows del grupo. Era el álbum
ideal para los fans, una vieja deuda que acarreaba la
banda para con éstos. Pero la edad del poder
y los buenos ratos verían, un poco después,
oscurecer su limpio cielo por una tormenta inexorablemente
negra, tan injusta como oportuna. Con John "Mutt"
Lange a cargo de la producción, dedicaron seis
meses de su valioso tiempo a la grabación del
nuevo LP. Editado el 27 de julio de 1979, HIGHWAY TO
HELL proponía un cambio en el sonido del grupo
que se codeaba más asiduamente con las melodías
y principalmente en los estribillos de sus temas. Claro
que no faltó el tour presentación de rigor
por EE.UU. y luego Inglaterra, donde incluso llegaron
a telonear a los Who. De gira por europa, tambien se
ocuparon de registrar el film LET THERE BE ROCK, un
compilado de imágenes y canciones en vivo y entrevistas.
Durante la primera semana de febrero de 1980, Bon Scott
se instaló en Londres, donde juntó a Angus
y Malcolm para juntos redondear algunas ideas enfocadas
al futuro disco del grupo. En la noche del martes 19
de febrero, Bon se dirigió al Music Machine de
Candem (actualmente conocido como el Candem Palace)
y se retiró del lugar alrededor de las tres de
la madrugada junto a su amigo Alistair Kinnear, quien
se ofreció para llevarlo hasta su piso en Victoria.
Durante el viaje, Kinnear percibió que Bon se
había dormido, algo bastante normal para cualquier
persona tras una noche de copas. Pero Kinnear no pudo
ni siquiera sacarlo de su auto una vez que arribaron
a destino, y optó por llevárselo a su
propia casa, tras no conseguir despertar a Scott. Derrotado
una vez más en su intento por retirarlo del coche,
decidió dejarlo dormir en éste, lo tapó
con unas mantas y se marchó a su hogar. Quince
horas después, luego de volver al auto y encontrarse
con Bon totalmente inconsciente, aterrorizado, lo llevó
hasta el King's College Hospital. Pero la pesadilla
se había tornado realidad y Bon ya estaba muerto.
El ahogo por tragarse su propio vómito parece
ser el indicio más exacto, pero los verdaderos
motivos que rodearon el deceso de Bon Scott no fueron
jamás aclarados y el más detallado análisis
de su muerte merecería un capítulo aparte.
Y si, en el peor de los casos, una vasta cantidad de
whisky le dijo adiós a su vida.
La densa ola de tristeza que circundaba los dias del
grupo flirteaba con la confusión. La necesidad
de encontrar un sustituto para Bon se hacía imperiosa
y una larga lista de posibles candidatos al puesto vacante
comenzó a circular vivamente. La decisión
cayó finalmente sobre Brian Johnson, del cual
el mismísimo Bon Scott había hecho referencia
cierta vez al escuchar el LP "Hope you like it"
de la agrupación Geordie y de la que Johnson
era cantante. Ya para mediados de abril, Brian se había
olvidado de Geordie y estaba junto a sus cuatro compañeros
de AC/DC en los estudios Compass Point de Nassau, en
las Bahamas, registrando lo que luego se convertiría
en el álbum BACK IN BLACK, editado el 31 de julio
del corriente 1980. Su portada, totalmente negra, era
un homenaje directo a Bon Scott y su música lo
era al rock'n'roll sin duda alguna. Tras realizar algunos
shows mostrando el nuevo disco en Holanda y Bélgica
(donde Brian debutaría junto al grupo), el quinteto
voló hacia Pennsylvania donde iniciarían
una nueva gira estadounidense y luego por Canadá,
Inglaterra, y Japón. El ingreso de Brian a AC/DC
había sido tomado naturalmente por los fans de
la banda, quienes lo aceptaron inmediatamente brindándole
el mayor de los respetos, situación por la cual
Johnson no cesaría de encantarse. 1981 los vió
participar de una nueva edición del clásico
festival británico de Castle Donnington, que
AC/DC empleó en modo de paréntesis en
la grabación de su flamante producción
FOR THOSE ABOUT TO ROCK (WE SALUTE YOU), que tenía
lugar en París. La idea original era devolver
a grabar un nuevo disco capaz de vender tantos millones
de copias como el anterior, o más, pero no les
fue fácil. El productor Lange parecía
no encontrarle la rosca definitiva al sonido que la
banda perseguía y el resultado fue poco satisfactorio,
auque el disco terminó primero en varias listas.
Tras "Cannon and bell", nombre de la gira
presentación del disco, aquella de los cañones
y las campanas, se pasaron la primera mitad de 1983
dedicados a un merecido descanso y poco más tarde
se volvieron a juntar en los Compass Point Studios de
Bahamas con la mera inetnción de realizar las
pistas para un nuevo LP con el cual se empeñaron
en retornar a las fuentes. Debido a una extensa lista
de problemas con Phil Rudd, y alegando las trilladas
"diferencias musicales", el grupo decidió
poner al batería de patitas en la calle en medio
de la grabación del álbum.
FLICK OF THE SWITCH finalmente vió la luz durante
el mes de agosto y, desafortunadamente, no lograron
colmar ningún tipo de expectativas en comparación
con los viejos tiempos del buen rock'n'roll. Retormaron
inmediatamente a Londres en busca de un reemplazante
del alejado Phil Rudd. Después de una serie de
extenuantes pruebas, la banda opto por Simon Wright,
un gordito de 20 años originario de Manchester
y con un pasado musical adecuado, si bien desconocido.
Esta vez la gira se desarrolló sobre territorio
canadiense y luego sobre los EE.UU., con el grupo Fastway,
del ex-Motorhead Fast Eddie Clarke, como teloneros,
para entonces participar en una nueva edición
del "Monsters of rock" de Donnington aquel
19 de agosto. En enero de 1985 se tomaron un avión
que los depositó en la mismísima Sudamérica
en ocasión del recordado "Rock in Rio"
y junto a otras celebridades como Queen, Yes, Rod Stewart,
Whitesnake, James Taylor, Ozzy Osbourne, Iron Maiden
o Scorpions por nombrar algunas. El evento fue magnífico
y un gran aliciente como para alentar a la banda a retornar
a estudios durante la primavera. El sitio escogido fueron
los Mountain Studios en Montreaux, Suiza, y esta vez,
sorpresivamente, los hermanitos Malcolm y Angus se encargarían
de la producción de FLY ON THE WALL, donde además
estrenarían nuevo batería. El disco resultó
ser un paso más en la debacle musical, pero,
a pesar de su escasa propuesta, significó un
atisbo de nueva luz en futuro a corto plazo. Tras un
destacado puñado de demoledores shows por EE.UU.
y europa, el grupo se reinstaló en Londres con
la idea de registrar el video promocional de "Shake
your foundations", el single más exitoso
de AC/DC desde los días dorados de "For
those about...". Los próximos pasos que
darían los remontarían a una deuda del
pasado: en su última gira estadounidense, el
escritor Stephen King les había demostrado su
interés por utilizar viejo material de la banda
para la banda de sonido de su futura aventura fílmica
"Maximum Overdrive". Por ende Angus, Malcolm,
Brian, Cliff y Simon viajaron por enésima oportunidad
a Nassau y se recluyeron en los Compass Point Studios,
donde solo registraron tres nuevas canciones ("Who
made who", "D.T." y "Chase the ace")
y bajo la producción de los regresados Harry
Vanda y George Young, cuya última labor para
el grupo había sido el LP POWERAGE. Ni hace falta
aclararlo: "Who made who" pasaría a
integrar la extensa categoría de los clásicos
del grupo y tema central de la mencionada banda sonora
que, conformada por viejos éxitos de la banda,
coronaba una etapa de aires nuevos a respirar. ¡Quién
no recuerda el clip promocional de "Who made who"
y los incontables clones de Angus!
De nuevo en gira por los Estados Unidos desde Julio
hasta noviembre del 1986 y ocho meses después
entraron a los estudios Miraval, en el sur de Francia,
con la intención de volcar sus ideas en lo que
luego sería la nueva producción en vinilo
del grupo. El disco se llamó BLOW UP YOUR VIDEO
y ganó las calles para enero del siguiente año.
Absolutamente carencioso de baladas (algo que el mismísimo
Angus se encargó de dejar bien en claro ante
la prensa), fue quizás el esfuerzo más
notable de AC/DC en una pila de años. Acto seguido,
y más entusiasmados que nunca, se prepararon
para encarar una nueva gira, la misma que los llevaría
a rodar por su añorada Australia por primera
vez en siete años. La saga prosiguió por
Gran Bretaña y luego en el resto de Europa. Y
si la maratónica travesía parecía
marchar como nunca, el alejamiento de Malcolm del grupo,
a tan sólo tres semanas de viaje, fue sin duda
el baldazo de agua fría más grande desde
la muerte del inefable Bon Scott. Agotado y virtualmente
decidido a dejar de beber, Malcolm debió ser
sustituido temporalmente por, oh casualidad, otro miembro
de la numerosa familia Young, nada más y nada
menos que el sobrino Stevie, y a otra cosa. Los primeros
meses de 1989 fueron de ocio y descanso. Fuera de algunas
pruebas realizadas por lor Young en Londres (en cuyos
ensayos el ahora más limpio Malcolm demostró
estar listo y dispuesto para volver al ruedo) y de la
deserción del batería Simon Wright (quien
se había marchado a integrar la banda de Ronnie
Dio), el grupo se mantenía tranquilo y sin otras
novedades que las antes mencionadas. Nuevamente debían
abocarse a la estresante tarea de encontrar un nuevo
integrante capaz de sacudir los parches. En menos de
lo que canta un gallo surgió la idea de reclutar
al calvo Chris Slade, cuyo currículum incluía
participaciones junto a artistas tan variados como Tom
Jones, Tomorrow, Gary Moore, Manfred Mann's Earth Band,
Uriah Heep, Gary Numan o The Firm (¡si, el combo
comandado por Jimmy Page!). Slade fue aceptado unánimemente
y después de ensayar en Brighton, AC/DC se internó
en los Windmill Road Studios irlandeses junto al productor
Bruce Fairbairn. THE RAZOR'S EDGE, o el resultado de
las prometedoras sesiones que fueron grabadas en los
Little Mountain Studios de Vancouver, Canadá,
llegó a las tiendas en septiembre de 1990, previamente
promocionado por la edición del primer single
adelanto del álbum, la arrolladora "Thunderstruck".
Les esperaba una maratoniana gira por los EE.UU. y luego
Europa, montada sobre un espectáculo de características
monstruosas, en tamaño y sonido. Retornaron a
EE.UU. con el mismo objetivo de llevar adelante la tercera
parte del tour y luego treparon el tren de la gira de
los "Monsters of rock" acompañados
por los Black Crowes, Queensryche y Motley Crüe,
que culminaría el 28 de septiembre con un concierto
gratuito en las afueras de la mismísima Moscú,
con 400.000 espectadores o más. Semejante epopeya
no pudo menos que haber dado jugosos frutos y en 1992
saldría a la venta el esperado doble en vivo
"AC/DC LIVE COLLECTORS EDITION" (también
con su versión simple por quejas y críticas
hacia la discográfica, de la banda), lanzamiento
oportunamente apoyado por un Home-Video que, al igual
que el álbum y bajo el título de Live
At Donnington, era nada más y nada menos que
una exacta reproducción de la energía
exhibida por el grupo en el escenario.
Pasó un buen tiempo hasta que los muchachos volvieran
a grabar. En 1993, formaron parte de la banda de sonido
de la película "The last action hero"
(pelicula dirigida por John McTiernan y con la actuación
de Arnold Schwarzenegger), con un hit impresionante:
"Big Gun". Despues de un merecido descanso,
a finales de 1994 entran en estudios para grabar lo
que sería BALLBREAKER, el álbum definido
por Brian Johnson como "el más blusero",
debido a la comodidad de tiempo cedida por la discográfica.
Después de otros dos años sin noticias
de ellos, en 1997 sacan a la venta su trabajo BONFIRE
una caja con 5cd's: LIVE FROM THE ATLANTIC STUDIOS,
BACK IN BLACK (en una edición especial) y LET
THERE BE ROCK-LIVE IN PARIS (como una banda de sonido
de el primer video de AC/DC) con 2cd's, VOLTS (Rarezas
en estudio y en vivo), aparte de un poster, un destapador,
y una púa con el nombre de la banda.
Ya en el año 2.000, en el mes de marzo por fin
sale a la venta el nuevo trabajo de la incombustible
banda llamado STIFF UPPER LIP y que está consiguiendo
ventas espectaculares como no podía ser de otra
manera, el nuevo disco es una vuelta a sus origenes,
con un sonido muy simplista y con grandes raices en
el blues. Todo ello nos señala inequivocamente
a la influencia de George Young que una vez más
se encarga de la producción, esta vez sin la
ayuda de Harry Vanda.
Mientras tanto, Angus y sus pandilleros seguramente
emplearán su tiempo haciendo lo que mejor les
sale: instalar tantos enchufes como sea posible y, de
paso, seguir proponiendo su divertida doble dosis de
electricidad que cierta vez los convirtiera en los cables
pelados de una red que necesita nutrirse permanentemente
de su legendaria energía. Y todo por una aspiradora...
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