Los inicios: finales de los 50' - 1967 Seguramente las
primeras bandas de rock de Uruguay surgieron a finales de los
años 1950 a imitación de sus primeros artistas de Estados
Unidos como Buddy Holly, Carl Perkins, Chuck Berry, Elvis
Presley, etcétera; pero ninguna logró trascender de los
ensayos o algunos conciertos en clubes barriales. Habría que
esperar hasta mediados de los años 1960 para ver nacer las
primeras bandas uruguayas de rock, de cierta importancia,
fueron Los Iracundos y Los Shakers liderados por los hermanos
Osvaldo Fattoruso y Hugo Fattoruso, quienes hacían una
propuesta musical y presentación muy similar a The Beatles.
Rápidamente surgió un tímido circuito de músicos de rock, como
Tótem, Los Mockers, Jaime Ross, Psiglo, Sindykato, Eduardo
Darnauchans, Eduardo Mateo y Ruben Rada liderando El
Kinto.

La crisis institucional y la dictadura: 1968 - 1984
El rock uruguayo no tenía sus raíces afianzadas, cuando
la sociedad entró en un espiral de violencia que desencadenó
en la dictadura Uruguaya 1973-1985. Los movimientos
juveniles y la intelectualidad no encontraron en el
rock una forma de manifestar su inconformismo y fueron
evolucionando hacia el canto popular o manifestaciones
musicales más folclóricas, como la murga y el candombe.
Curioso es el caso de los hermanos Fattoruso que emigraron
y formaron diversos grupos de Jazz-Fusión con elementos
folclóricos uruguayos, el cuál el más recordado es Opa.
Similar es el caso de Eduardo Mateo, que fue adoptando
el candombe cada vez más en sus composiciones logrando
una mezcla que recibió el nombre de candombe beat.
Si bien la dictadura no persiguió directamente al rock (más
allá de que puntualmente pudo haber censurado determinada
canción o grupo), indirectamente conspiró contra su
desarrollo. Al abolir el derecho de reunión, dificultó que
nuevas bandas pudieran juntarse a ensayar y poder realizar
conciertos de pequeña magnitud para darse a conocer.
A su vez el movimiento de resistencia contrario a la
dictadura se identificaba con el canto popular y fue esta
manifestación cultural la que acaparó el favor del público,
quien se solidarizaba con la causa de los músicos censurados o
exiliados (algunos de los cuáles habían sido pioneros del rock
uruguayo).
Esta ruptura de casi veinte años del rock uruguayo, le ha
dado ciertas particularidades. Uruguay no tiene una tradición
rockera continua como pueden tener países como Estados Unidos,
el Reino Unido o Argentina.
El boom: 1985 - 1990 Terminada la dictadura se
produjo una verdadera eclosión de bandas, la mayoría de corte
punk en una reacción similar al destape español pero de menor
escala y dentro de los parámetros de la avejentada sociedad
uruguaya. Las agrupaciones más recordadas son Los Estómagos (
que en realidad son anteriores), La Chancha, Trosky Vengarán,
Los Vidrios, Traidores, ZERO, Buenos Muchachos, Los Tontos y
Tabaré Rivero con La Tabaré Riverock Banda, las cuáles
tuvieron relativo éxito, sonaban en la radio y daban
conciertos regularmente. Algunas siguen hasta el momento
actual.

Retroceso: 1991 - 1996
A medida que se fue entrando en la década de los 90
todas estás bandas fueron perdiendo popularidad y muchas
terminaron disolviéndose. Las razones de este retroceso
no están del todo estudiadas, es probable que se deba
a una diversa serie de factores.
El público seguidor de aquellas bandas fue entrando
paulatinamente al mercado laboral y ya no estaban en
condiciones de concurrir a los conciertos con tanta
regularidad. Los conjuntos no pudieron, o no supieron
adaptarse a los gustos de las nuevas generaciones. En cambio
agrupaciones e intérpretes argentinos como Patricio Rey y sus
Redonditos de Ricota, Soda Stereo, La Renga, Attaque 77,
Charly García y Fito Páez salieron airosos de este cambio
generacional. A su vez fue el momento de auge de agrupaciones
de habla inglesa como Nirvana, Guns & Roses Iron Maiden y
Metallica que incluso hoy en día gozan de mucha popularidad en
Uruguay. También son los años de transición de la tecnología
de grabación en disco de vinilo o casete al disco compacto,
los estudios de grabación uruguayos adquirieron tarde esta
tecnología y no supieron sacarle todo el provecho. A todo esto
debe agregársele la política de corte neoliberal llevada a
cabo por la presidencia de Luis Alberto Lacalle (1990-1995) y
el Partido Nacional, la cuál mantuvo un tipo de cambio que
favorecía las importaciones y perjudicaba ciertas
exportaciones, logrando que un disco uruguayo saliera
relativamente caro respecto a los discos extranjeros que
además venían presentados y grabados con mucha mejor calidad.
Todo esto provocó un cuadro en el cuál las bandas uruguayas no
podían competir con las extranjeras.
Muchas bandas protagonistas del boom de los 80 se fueron
disolviendo en la medida que la música no podía sustentarlos
económicamente e incluso les hacía perder mucho dinero. Sin
embargo, ciertas bandas mantuvieron un mínimo de nivel de
popularidad que les permitió seguir existiendo como La
Chancha, Trotsky Vengarán, Buenos Muchachos, Los Estómagos
(reconvertidos en Buitres Después de la Una) y la polifacética
La Tabaré Riverock Banda. Las bandas más importantes de este
momento eran Níquel, El Cuarteto de Nos con canciones de un
humor ácido e irónico (que si bien fue fundada en 1980, en
este período creció enormemente en popularidad), El Peyote
Asesino, Plátano Macho, Chopper y en menor medida La Trampa.
Entre 1991 y 1994, apareceieron en el circuito alternativo
nuevas bandas y tendencias de estilo, como Cinema Sacre (o
Cine Masacre), un cuarteto notoriamente influenciado por la
escena grunge de Seattle en la época.
¿Consolidación?: 1997 - Actualidad Hacia 1997 la
situación comenzó a invertirse. La expansión de internet, los
mp3, los sistemas de transmisión peer to peer, grabadoras de
CD, sistemas dígitales de grabación y diseño gráfico, hicieron
más fácil la piratería y la grabación de discos en Uruguay.
Esto afectó en mucho menor medida a los interpretes uruguayos
que a los extranjeros, por que es difícil encontrarlos en
programas como el Napster, Kazaa o eMule, además que un código
de conducta bastante extendido en Uruguay considera lícito
piratear discos extranjeros pero no uruguayos. En 1998 la
economía de Uruguay entró en fase de recesión, aumentando el
sentimiendo de inconformismo en la población mientra se
devaluaba el tipo de cambio. Esto obligó a diversas empresas a
emprender nuevas estrategias para promocionarse, Pepsi
promocionó y organizó el Pepsi Band Plugged, concurso que ha
permitido a muchísimas bandas difundirse, la Radio X comenzó a
difundir principalmente rock apoyando al rock uruguayo y
organizando La Fiesta de la X o Fiesta Final donde actuaron
muchas de estas bandas. Lamentablemente dicha emisora de radio
no sobrevivió a la crisis económica de 2002, pero aún se sigue
haciendo su fiesta. Poco a poco otras empresas fueron
patrocinando otros eventos: la cervecera Pilsen organiza el
Pilsen Rock en la ciudad de Durazno, Coca Cola y Sprite
organizan diversos conciertos gratis en las playas.
Los discos uruguayos comenzaron a ser relativamente más
baratos que los extranjeros, teniendo los mismos niveles de
calidad en grabación y presentación, además de la existencia
de capitales dispuestos a financiarlos. Esta vez, el cambió
generacional favoreció a la música uruguaya, Soda Stereo se
disolvió en 1997, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y La
Renga perdieron presencia, mientras en que en Estados Unidos y
el Reino Unido las tendencias músicales viraban hacia el nu
metal género que si bien tiene algunos seguidores no goza de
mucha popularidad en Uruguay
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