INTEGRACION
Andrés Burgueño – Voz, bajo
Fabián Vázquez – Guitarra
Hugo Gutiérrez – Batería
En 1990 el primer impulso del rock nacional post-dictadura
(el de Los Estómagos, el de Neoh23, el de ADN,
el de Los Traidores) se está agotando. Los grupos
que sobreviven o los que aparecen en esa época
no tienen el empuje de los primeros tiempos, en los
que el punk de Nueva York y el post-punk de Londres
eran referentes primordiales. Falta fuerza, falta energía,
falta espíritu. Falta coraje.
En 1990 se reúnen Andrés y Fabián,
amigos del barrio, con Hugo, letrista de un grupo llamado
Libertad Condicional. Andrés y Fabián
habían musicalizado, porque sí, letras
de Hugo. Cuando éste escuchó los temas
le gustaron, y los tres decidieron formar un grupo propio.
Inicialmente se les unió Ismael en el bajo, y
nació La Sangre de Veronika.
Los cuatro comienzan a ensayar, y las influencias aparecen
de inmediato. El punk inglés del 77 (Sex Pistols),
los antecedentes neoyorquinos (Ramones, Stooges, Johnny
Thunders, New York Dolls) y los continuadores (Exploited,
Dead Kennedys, GBH, La Polla Records, Los Violadores).
La Sangre no demoró nada en encontrar un sonido
y un estilo, y desde ese primer día nunca los
soltaron. Desde el primer ensayo al primer disco, del
primer toque al último cuando llegue, La Sangre
de Veronika ya tiene una identidad que no piensa cambiar.
Nunca.
En 1991, el 17 de julio, La Sangre tiene su primer
toque, en el teatro La Candela. Son ocho temas, que
mezclan el punk básico modelo 77 con punk-hardcore
de los 80, al estilo Exploited o Dead Kennedys. En el
92 editan un primer demo con cinco temas, con el sonido
sucio y fuerte que la banda quería lograr.
En el mismo 1992, en un toque en La Candela, hay incidentes
afuera del local, y una mala fama injustificada empieza
a formarse alrededor del grupo. De un toque en el Teatro
de Verano son bandeados por sonar, textualmente, “muy
punks”.
A la mala fama la banda responde formando el C.A.O.
(Cooperativa de Acción Organizada), dedicada
a la autogestión y cooperación entre bandas
afines. En los siguientes dos años, los toques
organizados por el C.A.O. fueron el medio por el que
un total de siete bandas con posturas e ideas similares
pudieron llegar a su público, foguearse en vivo
y demostrar que el legado del punk, “¡Hacelo vos
mismo!”, sigue vivo.
Después sigue la historia de la banda, que ya
lleva 13 años. En el medio hubo toques buenos
y toques jodidos, público fiel y represión
policial, la perdida de Ismael y la transformación
en un trío, grabaciones, viajes, toques con bandas
de afuera (2 Minutos, Los Violadores). El hardcore queda
por el camino, y La Sangre abraza definitivamente el
sonido y los ideales del punk 77.
En 1998 son elegidos por el público del programa
“Agítese antes de oír” de CX26 como Banda
Revelación. En la entrega de estos premios, en
1999, La Sangre cerró el evento tocando para
500 personas en el pub Perdidos. Después del
99 la banda rompe por fin el tabú de la mala
fama injusta, y comienza una época de toques
incesantes por boliches de Montevideo y de la costa,
culminando el 3 de mayo del 2002 con una presentación
en el mítico Cemento de Buenos Aires, en un recital
multitudinario para festejar el regreso de la banda
porteña Mal Momento. El set de 25 minutos sin
respiro de temas enganchados que realizó La Sangre
conquistó a las 3000 personas que estaban en
el local, que, sin haberlos escuchado nunca antes, los
ovacionaron y agotaron los discos que la banda llevaba
para vender como difusión.
En el 2003 La Sangre de Veronika presenta un nuevo
disco, “Somos vuestro semen”, editado por Bizarro Records.
Son trece canciones, todas en el clásico espíritu
de la banda y sus referentes, fieles al punk que abrazaron
hace más de una década y fieles a sus
ideas y a sus principios. Ese año y el 2004 fueron
para la banda una continuación de todos los de
su carrera, repletos de toques y encuentros con sus
fieles seguidores. Si el grupo lleva trece años
madurando y compactando su sonido, es ese mismo espíritu
y esa misma fidelidad a sus raíces la que los
hace sonar frescos y potentes como el primer día,
porque como ellos mismos dicen, “nos gustaría
tener 50 años y seguir tocando PUNK ROCK”.
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